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jueves, 30 de noviembre de 2017

Max Stirner y su anarquismo individualista.






StirnerJohann Kaspar Schmidt (Bayreuth, 25 de octubre de 1806 - 26 de junio de 1856), más conocido como Max Stirner fue un educador y filósofo alemán cuyas posturas profundizan en el egoísmo o solipsismo moral. El único y su propiedad es su obra más importante.

Biografía


Johann Caspar Schmidt, cuyo pseudónimo, Max Stirner, hace alusión a su amplia frente, nació en 1806 en la ciudad alemana de Bayreuth. Estudió filología, filosofía y teología en Königsberg, Erlangen y Berlín sin una meta determinada. Sus estudios fueron irregulares y con numerosas interrupciones. En 1837 Stirner se unió al club de jóvenes hegelianos conocido como «Los libres», que se reunía en Berlín, una tertulia filosófica y política donde trabó relación con Engels y Bruno Bauer. Aparte de esta asociación, Stirner llevó una vida retirada y silenciosa, sin apenas amigos ni relaciones sociales.

Cursa estudios de filosofía y filología clásica, frecuenta las universidades de Erlangen, Königsber Berlín. Sobrevive como publicista y traductor, hacia 1837, frecuenta el grupo de la izquierda hegeliana, que se organizaban en un Doktor-club (club de doctores), del que deriva un coto llamado Freien (libres), integrado por Marx, Köppen, los tres hermanos Bauer, etc., el circulo se reúne en una taberna de Weinstube, donde se censura la ideología burguesa.

Stirner se sumerge en este ambiente durante cuatro años. En 1842 aparece en Colonia, la Gaceta Renana, formada por Heinrich Bürgers, Hess, Karl Marx, Bruno Bauer, Köppen y Stirner. Pero tiempo después este círculo se escinde en dos tendencias. Los del grupo de Marx, Rouge y Hess, marcan distancia con respecto a Hegel y los segundos con los Bauer y la liga de los libres: Mayen, Buhl, Köppen, Nauwerk y Stirner, que piensan en la revolución de las conciencias a través de una crítica negativa, de carácter ateo y carente de reglas.

La represión sigue al grupo y Stirner se separa de este, y deja su trabajo en el pensionado privado femenino en el que laboro por 5 años.

En 1844 publicó su obra más conocida, El único y su propiedad (que escandaliza y arma revuelo entre la intelectualidad), y en 1852 la primera parte de Historia de la reacción, obra que quedaría incompleta a su muerte, en 1856. Hess y Feuerbach, escriben reseñas de su libro El único y su propiedad, Karl Marx y Engels en La ideología alemana le dedican mayor atención, que a cualquier otro autor. Su libro es prohibido y al levantarse la prohibición, la obra incita la curiosidad del público, quedando agotada la primera edición, pero al reimprimirse la popularidad ya es escasa y su obra no le otorga la gloria en la que el había soñado.

En 1848 no es participe de la revolución y entre 1853 y 1854 es encarcelado por deudas impagadas y al salir de prisión cambia continuamente de domicilio a fin de zafarse de sus acreedores, y el 25 de junio de 1856 muere a consecuencia de una picadura de un insecto volador.

Pensamiento


Su pensamiento fue considerado como la forma más rigurosa y extrema del inmoralismo y del anarquismo. Su obra más importante es El único y su propiedad. Stirner sienta las bases del anarquismo individualista y es precursora del pensamiento nietzscheano:

"¿Qué causa es la que voy a defender? Ante todo, mi causa es la buena causa, luego la causa de Dios, de la Verdad, de la Libertad, de la Humanidad, de la Justicia; después, la de mi Príncipe, la de mi Pueblo, la de mi Patria; finalmente, será la del Espíritu, y otras mil causas ... ¡Pero la causa que yo defiendo no es mi causa! ¡Abomino del egoísta que no piensa más que en sí!" (El único y su propiedad)


Para Stirner el individuo debe ser el único ser supremo, liberado del yugo de Dios y de su reflejo en los humanismos. Este individuo autoliberado es el Egoísta, el Único ­que más tarde daría lugar al Superhombre nietzscheano­, y sólo asumiendo sin hipocresías ese egoísmo esencial, el hombre puede llegar a ser feliz. Stirner distingue entre el concepto de sociedad, asociación forzosa y represiva de seres alienados controlada por sistemas autoritarios como el Estado, y el de libre asociación de individuos soberanos con fines mutuamente egoístas. «Nada prevalece sobre mí», sentencia sin concesiones. Esta obra, que no ha perdido un ápice de actualidad, según Habermas el producto de la rigurosidad de un monomaníaco, ha ejercido una profunda influencia en varias corrientes de pensamiento, que abarcan desde el anarquismo hasta el liberalismo capitalista.

Ya sin dinero ni trabajo su esposa le abandona, y hundido en la miseria malvive de la pluma y algunas traducciones, que son su principal fuente de ingresos. Las dos coordenadas que sitúan a Stirner son el anarquismo individualista y la crisis de la filosofía idealista alemana. Como libertario, se halla entre los primeros anarquistas individualistas de la época moderna occidental europea, en cuya corriente, quienes también son parte de ella son los ingleses Godwin y Shelly y con un enfoque menos individualista se encuentra Proudhon.

http://www.spa.anarchopedia.org/Stirner

Max Stirner y La Ética stirneriana Publicado por Patrick Granet


Todos aquellos que han sido bastante feliz por de la ira del Max Stirner "único y su propiedad" experimentan el profundo deseo de dar a conocer su doctrina a los demás, especialmente a los trabajadores. Es por ello que me he comprometido a dar conocer esta doctrina en unas pocas líneas. No parece que su libro ha sido bien entendido por muchos de quienes han tratado de informe.
Lo que dice en su libro "Anarquismo" Eltzbacher no es muy preciso; Debe decirse también que Stirner no es especialmente preocupado para que quede claro y se sirva de una jerga filosófica particular. La filosofía de egoísta - o más bien nihilista - de Stirner, con la filosofía individualista de un Emerson, por ejemplo, son muy a menudo confundidos.
Stirner ha proclamado, y esto parece ser el punto fundamental de su teoría, la doctrina de la propiedad de mí. Era un diseño atrevido que ayudará a un día para llevar a cabo una gran revolución en filosofía. Aquí es en esencia: "son tus maestros, trabajo de su interés. Observar cualquier ideal, no hagas tus acciones conforme a cualquier moral estándar. Desprecio a la costumbre, deber, moralidad, justicia, ley. Yo soy Dios y rey y la ley. «-No es sagrado como sus apetitos y deseos. Esto es lo que quiso decir con esta expresión nihilista: «todas las cosas me no es nada», «no son parientes si te niegas a creer enlazado; ustedes mismos eres el Altísimo. Siga cualquiera que necesita, ser su propio Dios. No obedecen a ningún pacto. Breve « ¡nada es más caro que yo mismo!»
Sin embargo, entre las filosofías nihilistas e individualistas, hay una distinción bastante sutil es necesario señalar claramente. Filosofía individualista dice: « ¡ser un individuo fuerte!» ¡Por encima de lo común! ¡Expandir tu personalidad! "Filosofía egoísta o nihilista dice:" usted no tiene ninguna obligación de cumplir. Si quieres ser un hombre fuerte, un hombre influyente, un individuo muy arriba, tanto como sea posible, la influencia de la manada, en este caso, ser fuerte! No como deber, sino como un privilegio. El primer comando de la teoría: "tienes que ser un superhombre. El segundo dijo: "sé lo que quieres ser.
El egoísta stirniano- el hombre que no acepta moralidad - no en realidad confinada de simpatía. Sigue los impulsos de su corazón. Él niega los derechos, a los títulos; No nutre ningún respeto por el estado, aunque fue la democracia más libre es posible imaginar. No admite éticamente superior a sus propios deseos. Pero no hay nada en Stirner contraria al sentido de solidaridad, compasión, amor fraternal. Stirner proclama la libertad de todo lo que puede encadenar al individuo; Él es el Profeta del egoísmo furioso. Es la camada de desecho ético del pasado, muestra el último ideal de una raza idólatra, la moral y gritos: ' ver! Es una farsa. Convierte todos los Egos del universo para el Ego y exclama: "cada uno de ustedes es por sí mismo el Dios verdadero, lo que quieras.
Entre la ética de Kropotkin y Stirner no hay diferencias esenciales; ¿Qué el primero expresado en un lenguaje científico simplemente, Stirner expone en términos metafísicos precisos, pero un poco confundido. Cuando Kropotkin demuestra que, en cada individuo, hay una pasión por el bien de la raza, da fuerte apoyo a la teoría de Stirner. Hemos dudado en proclamar que lo moral sea una ilusión y el deber una farsa hasta Kropotkin nos había asegurado el sentido de solidaridad es inherente a la naturaleza del hombre. Este sistema, podemos arrojar estiércol de moralidad sin peligro para la especie.
El diseño de Stirner, la propiedad es lo que agrada, malvado que odia. Lo que duele tu simpatía es malo para ti, para que negar absolutamente valor alguno en una moral impuesta desde afuera, nos encontramos con imposibles negar la existencia del bien y del mal.
Pero soy yo, el Ego, que será la piedra de toque. Un tirano, un brutal asesinato cometido por este monstruo manchados de sangre que es la ley, un acto cruel que viola mi sentido de solidaridad, que es malvada.
Por lo tanto, añadiremos a nuestro grito de guerra un nuevo grito.
Hasta el momento le dimos la bienvenida a la muerte del enemigo poderoso, Dios; la caída de la ley, a la destrucción de los derechos de propiedad, podemos agregar: 'Una moral baja'.


W el. Curtis Swabey


Yo Contra el Mundo exterior n ° 204-205, 15 de abril de 1931

Stirner, sobre el único y su propiedad. Textos de Capi Vidal.

Stirner, sobre el único y su propiedad








Recuperamos unos textos sobre un autor, tan incómodo, como fascinante: Max Stirner y su espectacular obra El único y su propiedad; los anarquistas, de forma lúcida en nuestra opinión, han reivindicado a un pensador que nunca se consideró como tal, y que incluso en algunos aspectos puede considarársele opuesto a algunos de sus libertarios, pero que apostó por algo muy valisoso: el máximo desarrollo personal, criticando toda abstracción que lo entorpeciera. El 26 de octubre de 1806, nace en Bayreuty (Baviera) Johann Kaspar Schmidt al que se recordaría por su seudónimo Max Stirner (el cejas). Estudió teología, filosofía y filología clásica, aunque no llegará a doctorarse y se le terminó impidiendo, como era su deseo, dedicarse a la docencia. Acabó sobreviviendo como publicista y traductor. A partir de 1837, será asiduo durante años del grupo de la izquierda hegeliana (los libres), y Engels parece que llegó a decir de él que era la cabeza más lúcida y profunda de aquel círculo de filósofos revolucionarios. Con el tiempo, los jóvenes hegelianos se escinden en dos tendencias: unos, integrados por Ruge, Hess y Marx, marcan distancias respecto a Hegel; otros, entre los que se encuentra Stirner, se esfuerzan en una revolución de las conciencias mediante una crítica pura de carácter ateo, carente de reglas y absolutamente negativa. La espectacular obra con la que Stirner pasaría a la posteridad supuso un gran escándalo y causó gran revuelo entre los intelectuales. Muestras de que atrajo gran atención son las reseñas críticas que le dedicaron Mosses Hess y Ludwig Feuerbach, así como el hecho de que Marx y Engels le dediquen, en La ideología alemana, más atención que a cualquier otro autor. La primera edición de 1844 se agotó rápidamente, por lo que se imprimiriá enseguida, aunque la gloria será efímera. La vida personal de Stirner no fue muy alentadora e incluso acabaría en prisión, durante 1853 y 1854, por deudas impagadas, para morir por enfermedad el 25 de junio de 1856. La obra de Stirner, aunque escribió sobre todo tipo de temas, no es muy extensa. El único y su propiedad (Leipzig, 1844) fue su primer título publicado y solo escribiría otro más: Historia de la reacción (en 2 volúmenes, Berlín, 1852). Con carácter póstumo, John H. Mackay editaría una recopilación completa de los artículos de Stirner. Se ha dicho que las dos coordenadas que sitúan a este autor son el anarquismo individualista, aunque él nunca se consideró como tal, y la crisis de la filosofía idealista alemana. Karl Löwith escribió lo siguiente: "La crisis de la filosofía hegeliana puede dividirse en tres fases: Feuerbach y Ruge intentaron transformar la filosofía de Hegel conforme al espíritu de una época diferente; B. Bauer y Stirner, en líneas generales, hicieron morir la filosofía en un criticismo radical y en el nihilismo; Marx y Kierkegaard extrajeron las últimas consecuencias de la situación cambiada. La obra de Stirner es coetánea, nada menos, que del existencialismo de Kierkegaard, del humanismo de Feuerbach y del materialismo histórico. Puede decirse que Stirner es quien mejor sintetiza aquel momento y El único y su propiedad hay que considerarla como el canto de cisne de los jóvenes hegelianos. Franz Mehring, teórico de la socialdemocracia alemana, consideró algo que resulta apabullante: Stirner transforma en realidad corpórea la idea abstracta de Hegel, la autoconsciencia de Bauer, el humanismo de Feuerbach y la anarquía de Proudhon.


En El único y su propiedad se considera que, para cada ser humano, el único universo con sentido es el propio. Constantemente, el único es acosado por ideas y entidades que le son extrañas, entre las que se encuentran en primer lugar la religión y el Estado. Por supuesto, la crítica no se queda ahí y Stirner arremete contra todo obstáculo que suponga una merma en el desarrollo de la personalidad. Se trata de la voluntad individual contra toda causa general y contra toda abstracción. Resulta imprescindible acabar con los tópicos y falsedades vertidas contra la obra de Stirner; ya se ha mencionado que uno de sus primeros objetivos es el Estado e igualmente arremeterá contra el liberalismo. Del mismo modo, el pensamiento estirneriano no desemboca en un solipsismo antropológico que imposibilite la sociedad; apuesta por la afectividad, la sensualidad natural y por una afirmación de la identidad que renuncia al aislamiento y busca la unión con otros egoístas. Para llegar tan lejos, Stirner pide una crítica permanente a toda la moral heredada e interiorizada, que no transija ante nada y que abra el camino a una nueva sensualidad. Esta nueva conciencia del único sobre su personalidad anulará toda alienación, substituirá el Estado por la potencia del individuo, la sociedad por la libre unión y el humanismo por el placer particular.


Frente a todos aquellos que repudian a Stirner, e incluso parecen temer su pensamiento, vertiendo toda suerte de etiquetas cuestionables sobre él, hay que decir que resulta significativo que ello se produzca con tanta asiduidad incluso en la actualidad. El único y su propiedad es un mazazo feroz a todo lo instituido y a todo prurito reaccionario, una obra comparable a algunas otras que sacudieron el tiempo en que se publicaron y que fueron en un principio lógicamente negadas. Frente a tanto colectivismo, tanta enajenación y tanta manipulación intelectual, obras como la de Stirner son tremendamente necesarias para comprender la cantidad de falsedades que, permanentemente, tratan de seducir al individuo e impiden el desarrollo de su personalidad y de su conciencia.



La destrucción de lo sacro 


Stirner, en su espectacular obra El único y su propiedad, critica a Feuerbach y la consideración de cambiar a Dios por una supuesta divinidad inmanente al hombre. Ello supondría otra manera de desterrarnos nosotros mismos al buscar una esencia divina que nunca encontraremos en nuestro interior. Antes que Nietzsche, Stirner trata de destruir todo el edificio cristiano, el cual no observa como un ideal que haya que atraer a la realidad terrenal. Feuerbach quiere acabar con Dios, sí, pero para traernos al Hombre con mayúsculas (aunque hay que recordar que todos los sustantivos se escriben en mayúscula en alemán, por lo que la traslación al castellano es ambigua), como gran ideal o abstracción. Para Stirner, la "esencia suprema" que Feuerbach desea arrebatar a los cielos y traer a la tierra continúa siendo eso, una esencia, no la realidad concreta del individuo.  La esencia, que Stirner también denomina Espíritu, es algo muy diferente del yo. El Espíritu representa un mundo ilusorio, el mundo de las ideas, de lo sagrado, y que ese "algo sagrado" sea tan humano como se quiera, incluso lo humano mismo, no representa diferencia para Stirner. El egoísta de Stirner no puede buscar ningún ser superior, ya sea en el cielo o en la tierra, y si realiza tal cosa lo hará negando su propio yo; incluso, aquel al que puede denominarse "egoísta involuntario", es el que no reconoce que él mismo es su creador y su creación, es incapaz de ver que lo que cree un ser extraño es su propio "ser superior". Lo sagrado es algo ajeno al yo (al individuo), y por eso Stirner no puede concebir que la absurda idea de Dios adoptara en su tiempo otra forma más popular y seductora (como puede ser la "humanidad", "todos los hombres", etc.).  Lo que se pretende es desterrar, de veras, toda idea de lo sacro, de un ser paupremo, adopte la forma que adopte. Incluso, los ateos han recibido la feroz crítica de Stirner al esforzarse en mostrar la inexistencia de Dios y cambiar su idea por cualquier otra, como el Hombre, que acaba siendo el nuevo ser supremo.


La dependencia de "algo superior", por muy extendida que esté en el mundo, es tremendamente dañina; incluso, Stirner se permitió señalar la obsesión idealista como una patología psiquiátrica. Se trata de estar esclavizado por una idea fija (la verdad religiosa, la majestad, la virtud, la legalidad...) sin someterla jamás al escalpelo de la crítica. Esa idea obsesiva es, para Stirner, lo verdaderamente sagrado que hay que destruir. Los creyentes, los dogmáticos, aunque se hayan desprendido de la idea de Dios y se presenten como ilustrados, son profundamente intolerantes. Aquellos herejes contra las viejas creencias son bien vistos en la nueva época, mientras que los nuevos herejes contra nuevas creencias vuelven a ser perseguidos. Stirner señala la moral como fuente de nuevos dogmatismos y ataca a Proudhon por el siguiente aserto: "Los hombres están destinados a vivir sin religión, pero la moral es eterna y absoluta". Resulta curioso que dos pensadores tan diferentes, e incluso opuestos en muchos aspectos, sean reivindicados por la tradición ácrata; a nuestro modo de ver las cosas, tal cosa demuestra la oposición de las ideas anarquistas al dogma, al absolutismo, por lo que está asegurada su constante vigorización y actualidad. En respuesta a Stirner, la moral es algo inherente al ser humano, por lo que se trata de darle un contenido concreto verdaderamente humano, que él considera que parte del individuo, pero que halla su antinomia en lo social; el verdadero enemigo es, efectivamente, lo sagrado, el ser supremo en el nombre del cual se imponen tantas cosas y se mantienen tantas aberraciones. Stirner, algo que le convierte en un pensador de una modernidad (o posmodernidad) indudable, considera que es la esencia, ya sea trascendente o inmanente, la que esclaviza al ser humano.


La propia etimología de la palabra religión alude a lazo, a la dependencia, aunque Stirner recuerda que tantas veces se nos quiere presentar su significado positivo como "libertad espiritual". Esta libertad del espíritu, de las ideas, que parece en determinadas épocas no ser ya monopolio de la creencia religiosa, adopta nuevas manifestaciones con la inteligencia, la razón o el pensamiento en general. Para Stirner, solo el egoísta consciente es capaz de ver lo pernicioso de esa radiante espiritualidad, de ese entusiasmo por lo ideales. En definitiva, el auténtico ateísmo para Stirner sería negar, no solo a Dios, también a cualquier idea sacralizada y ello hay que realizarlo en el nombre de la auténtica realidad y el verdadero valor: el individuo. El yo, el "único", es singular e irrepetible, la auténtica medida de todas las cosas, por lo que no puede ser esclavo de ninguna idea abstracta. El único funda su causa sobre sí mismo, aunque es capaz también de amar a los demás hombres, no lo hace por imposición, sino por que le hace verdaderamente feliz. El pensamiento de Stirner es tan demoledor como espectacular, es tan antiesencialista y antiautoritario, tan contrario a todo idealismo y toda metafísica, que da la impresión de que puede satisfacer tanto como incomodar, no dejando a ningún lector indiferente. Resulta paradójico que haya quien vea en Stirner un liberal a ultranza, cuando puede comprobarse fácilmente que toda su obra está plagada de ataques a los liberales y al Estado. Precisamente, el Estado no es para Stirner más que otro sustituto de Dios, del ser supremo o de la idea fija. No es extraño que los que lo hayan reivindicado, y sigan haciéndolo, de verdad sean los anarquistas, por muy antisocial que parezca la propuesta estirneriana (y ello solo, tal vez, desde una visión muy superficial).



La influencia de Stirner





Si Nietzsche plagió, o no, a Stirner ha sido objeto ya de mucha discusión. Como dato curioso, el año de la primera edición de El único y su propiedad, 1844, es el del nacimiento de Nietzsche. Parece ser que un amigo de Nietzsche, Overbek, estaba convencido de que se encontraba seducido por el individualismo estirneriano; Charles Andler llegaría a decir, a propósito de esta controversia: "La frente de Nietzsche se iluminaba al pronunciarse el nombre de este libro". También parece que el autor de El ocaso de los ídolos diría a un discípulo suyo, sobre la obra de Stirner, que "es lo más audaz y lo más lógico que ha habido desde Hobbes". Parece aceptable creer que Nietzsche leyó y sintió admiración por la obra de Stirner, aunque al parecer Andler va más allá y habla de una influencia muy fuerte e incluso de plagio. En un prefacio a una edición de El único...en español, Miguel Giménez Igualada habla de influencia silenciosa sobre Nietzsche, aunque no total, y se atreve casi a afirmar que Así habló Zaratustra se escribió pensando en Stirner. Otros autores, en el polo opuesto, han negado tal influencia e incluso los han considerado pensadores antagónicos, algo que es igualmente excesivo.


Como no hay pruebas palpables de dicha influencia, solo pueden hacerse conjeturas o aceptar el testimonio del amigo de Nietzsche Overbek. Parece que solo a partir de Humano, demasiado humano Nietzsche da importancia a los valores individuales. Como puntos en común entre ambos autores, se encuentra la crítica a la moral como egoísmo inconsciente, el rechazo al imperativo categórico kantiano, la crítica a la religión, a todo lo sobrenatural y al dualismo cuerpo/alma. Otra analogía entre Stirner y Nietzsche se encuentra en el método utilizado para señalar los falsos valores, usando la genealogía y la desmitificación, aunque acaben dando respuestas diferentes. En efecto, el superhombre nietzscheano presenta rasgos elitistas y selectivos, mientras que el yo de Stirner, autosuficiente, reconoce esa particularidad en cada individuo. Es lógico que el pensamiento aristocrático, que presenta Nietzsche a menudo junto a otros rasgos liberadores muy interesantes, causan un rechazo mayor que el solipsismo moral de un Stirner, pese a todo más reivindicable desde el punto de vista libertario.


El antes mencionado Giménez Igualada, profundo admirador de la obra de Stirner, llegaría a señalar a Sócrates, Platón y Aristóteles como precursores del monoteísmo, y por lo tanto enterradores de "todo cuanto al individuo pertenece". Tal y como lo ve este autor, Stirner vendría a ser heredero de ciertos filósofos presocráticos, los cuales trataron de poner el mundo al servicio del hombre, para lo cual se eleva hasta el cielo para observar los numerosos fantasmas, como Dios, que ha creado el ser humano. La asociación que propone Stirner es de individuos autónomos, verdaderos anarquistas para Giménez Igualada, ya que no aceptan ninguna fuerza exterior que les gobierne y no renuncian a imponer su voluntad a nadie. Solo entre estos individuos con conciencia de ser únicos puede haber entendimiento y comprensión, y solo entre ellos puede disfrutarse de la verdadera libertad. Tal y como lo expone Giménez Igualada, la visión estirneriana no contradice la sociedad libertaria, sino que la confirma. Esta asociación entre egoístas no niega tampoco el trabajo, sino únicamente el trabajo para provecho ajeno; Stirner invita a trabajar para provecho de uno mismo, a ser consciente de la más hermosa propiedad, que es uno mismo, y desde ese punto de vista se aceptará la asociación entre iguales y existirá todo un camino para recorrer juntos. El nihilismo de Stirner no es simplemente negativo, aunque no deje títere con cabeza entre lo instituido y lo doctrinario, ya que anuncia una nueva y poderosa moral que nace de la asociación entre hombres libres. La nada reivindicada por Stirner no es en absoluto estéril, es una nada que convierte al individuo en creador de su propio destino.


Todos los pensadores anarquistas, incluso alguno que parecen estar en las antípodas, como es el caso de Kropotkin, tienen algo en común con Stirner: la confianza en la evolución, la búsqueda de la satisfacción, de la felicidad, de una vida plena. Es verdad que los padres del anarquismo, creadores de poderosas filosofías sociales, no están a priori en la línea de Stirner, aunque es cierto que las ideas libertarias siempre han colocado al individuo como valor supremo. Para Bakunin, la sociedad es previa al individuo y la libertad de uno mismo solo se confirma con la libertad del resto de individuos; para Stirner, solo el individuo plenamente consciente de su particularidad puede generar una asociación entre iguales. No solo no son visiones antagónicas, sino que pueden observarse como complementarias, una tensión permanente por parte del individuo para reivindicar su faceta más creativa frente a las convenciones y la hipocresía social



Por y contra Stirner



Así se llama un libro de Carlos Díaz, publicado por Zyx en 1975. Recordemos que Díaz es un filósofo y ensayista que apostó por la proximidad entre el anarquismo y el personalismo de Emmanuel Mounier. Dejaremos para otro momento esta cuestión de un supuesto anarcopersonalismo, aunque Díaz cita continuamente a Mounier en sus análisis, incluso en algún momento en la obra que ahora nos ocupa, y parece ser que en la actualidad continúa en esa línea. Tal y como muestra su título, trata de recordar al autor de El único y su propiedad sin caer en apologética alguna. Alguna voz, incluso supuestamente desde cierta posición libertaria, defenestra a Stirner acusándole de las mayores barbaridades y desconociendo o tergiversando su pensamiento. Las lecturas sobre lo que se dice en El único y su propiedad son tan diversas y disparatadas que, tal y como ocurrió con Nietzsche, se le ha acusado hasta de gestar el fascismo. La polémica llega hasta hoy, cuando se acusa a Stirner de justificar el Estado liberal, por el contrario, tal y como hemos insistido, su obra empieza y acaba por demoler, tanto el Estado como el liberalismo. Stirner distingue tres vertientes del liberalismo dentro de un mismo género: el político, que puede llamarse simplemente liberalismo, busca la libertad del Estado; el social, que busca lograr la libertad en el seno de la sociedad, y el humanitario, que atiende especialmente a la libertad del hombre. La crítica que realiza a los tres tipos estriba en el sacrificio que realiza de la soberanía personal en aras de la nación-Estado, de la voluntad social o de cualquier pensamiento abstracto.


Como es sabido, Stirner aboga por buscar cada uno su bien en sí mismo e incluso puede entenderse que realiza cierta crítica a la enajenación del trabajo, cuando señala la deformación que supone para el obrero el progreso tecnológico en la sociedad industrial, aunque sus conclusiones son más bien antitéticas a las de cualquier autor socialista. El alemán dispara contra toda concepción del "deber social", sea en nombre del Estado, de un partido político o de cualquier forma de comunismo: "El bello sueño de un deber social es hoy todavía el ensueño de muchas gentes, y se imaginan que dándonos la sociedad aquello que necesitamos estamos obligados a ella, que se lo debemos todo. Se persiste en la voluntad de servidumbre a un dispensador supremo de todo bien". A pesar de que en algunos extractos de El único y su propiedad se niega toda concepción del bien y del mal que no esté fundada en el egoísmo personal, en otros momentos se encuentran pasajes automáticamente estimulantes y constructivos. Así es cuando critica el antiguo maniqueísmo, el maquiavelismo de medios/fines, lo cual podría ser interpretable como que ya está apostando por una innovadora y sincera moral, o cuando critica una moralidad fundada en la legalidad (una mera fachada, una falsa devoción). En última instancia, Stirner considera que la moral es un invento de la burguesía, la nueva clase dominante. Por supuesto, perecerán las viejas concepciones de lo bueno y de lo malo, que son para Stirner las dos caras de la misma moneda, y nacerá una nueva moral fundada en el egoísta que no sucumbe ante ninguna fuerza externa.


Carlos Díaz señala lúcidamente que no es posible arrojar a Stirner al vertedero de la historia cuando el mundo, tal y como está concebido, se basa en la hipocresía de falsas concepciones del amor entre pueblos y naciones. Cuando Stirner critica el principio del amor como mero alivio de las clases oprimidas nos recuerda la concepción de Marx sobre la religión como opio del pueblo. Es un ataque furibundo contra todo idealismo, como subproducto de unas determinadas condiciones materiales, para Marx, o del sacrificio del individuo, para Stirner. Frente a todo idealismo vocacional, el pensamiento estirneriano pide al individuo que reconozca su propio yo omnipotente, aunque en última instancia se sea consciente de lo limitado y perecedero de la existencia humana, de ahí su famosa frase: "He fundado mi causa en nada". En la superficie, Stirner niega cualquier pretensión moralizante, pero es posible interpretar una nueva moral al denunciar toda una desviación histórica y cultural, y tratar de derruir toda abstracción que sacrifique el yo individual. El altruismo, que Stirner naturalmente no niega en la práctica (aunque sí considera que nunca es desinteresado), no sería más que un egoísmo encubierto, un deseo de trabajar en primer lugar para uno mismo. Por supuesto, este punto de vista de Stirner resulta cuanto menos discutible desde muchos puntos de vista: sin consideramos dudoso que exista alguna esencia innata en el hombre, si aceptamos lo obvio de la necesidad de la asociación y la cooperación o al observar las diversas orientaciones antropológicas. En cualquier caso, la filosofía estirneriana es tremendamente útil para salvar la libertad personal y para escapar del conformismo dentro de alianzas temporales buscadas solo por la propia conveniencia de los individuos. El conformismo es sinónimo de una falsa humildad, de humillación y austeridad, análisis en el que se ve que Stirner adelantar una critica feroz al cristianismo.


Realiza Díaz un alegato moral, a favor y en contra de Stirner, en el que no puede reprochársele no poner toda la carne en el asador. Las críticas a Stirner que realiza han sido asumidas dentro del anarquismo, como es el caso de la fuerza de la clase trabajadora, la cual es atacada a veces en El único y su propiedad por temor a la creación de un nuevo altar social en el que el individuo se viera sacrificado. Parece que Stirner fue fiel a sí mismo también en su carencia de una visión científica y analítica de mayor envergadura, en muchos aspectos es posible que fuera su propio mundo el que le condicionó en su pensamiento. Como a Díaz, nos fascina Stirner y lo defendemos en gran medida, porque en última instancia se trata de ideas que hacen de contrapeso a un necesario análisis social y político de mayor calado. El individualismo insolidario en la sociedad actual, más producto de la enajenación que de cualquier otra cosa, poco tiene que ver con lo proclamado por Stirner. Precisamente, es deseable que cada individuo emprenda la búsqueda de un autonomía basada en una identidad en permanente construcción y cuestionamiento de toda fuerza externa que la enajene. Carlos Díaz, y estamos con él, apuesta por un nivel superior de egoísmo, un egoísmo solidario que adquiere una dimensión social, a la vez sana y enferma, pero real y deseable.











 




Max Stirner seudónimo de Johann Kaspar Schmidt. Incluye Videos (Vida y obra )

Johann Kaspar Schmidt (1806 - 1856). Nació en la ciudad alemana de Bayreuth, en el Estado federado alemán de Baviera (Alemania), el 25 de octubre de 1806, y murió en Berlín (Alemania)  el 26 de junio de 1856, más conocido como Max Stirner, fue un educador y filósofo alemán cuyas posturas profundizan en el egoísmo o solipsismo moral. Sus reflexiones filosófico-políticas sobre el individuo soberano sirven de base para al menos una parte importante del anarquismo.


 La configuración socio-política de su entorno se caracterizará en estos años por un periodo de breve estabilidad.


El 12 de julio de 1806 se reunieron en París dieciséis príncipes alemanes, entre los que se encontraba el de Baviera, y firmaron el acta de la Rheinbund (o Confederación del Rin), con la que ponían fin a sus vínculos con el Sacro Imperio Romano Germánico y concretaban la alianza con el Imperio francés. Ante tales circunstancias, Francisco II de la Casa de Austria renunció al título de emperador germánico, lo que puso fin al que se ha considerado último descendiente occidental del Imperio romano.


Hijo único de Albert Christian Heinrich Schmidt (1769-1807), un artesano de clase media-baja fabricante de flautas, y de Sophia Elenora Reinlein (1778-1839), ambos de religión luterana.


Justo a los seis meses de su nacimiento, el 19 de abril de 1807, su padre fallece de tuberculosis y en 1809 su madre se vuelve a casar con Heinrich Ballerstedt, farmacéutico de 57 años de edad de Helmstedt, deja provisionalmente a su hijo a cargo de familiares en Bayreuth, estableciéndose finalmente en Kulm, en la región del Vistula, al oeste de Prusia, donde J. K. Schmidt se reunirá con ella de nuevo en 1810.


La mayor parte de la infancia de Johann Kaspar Schmidt estará ligada a la de la ciudad de Bayreuth, donde naciera y en la que viviría sus primeros años y adolescencia, la cual permanecerá en la Confederación del Rin, cuya existencia se prolongará entre 1806 y 1813; también vivirá en Kulm (Prusia) entre 1810 y 1819 y a la que regresará mucho más tarde y por breve tiempo hacia 1830.




[caption id="" align="alignleft" width="300"]Fotografía de la casa en la que nació Max Stirner en Bayreuth. Sacada del libro "Max Stirner, Sein Leben und Sein Werk" (John Henry Mackay), de 1914. Fotografía de la casa en la que nació Max Stirner en Bayreuth. Sacada del libro "Max Stirner, Sein Leben und Sein Werk" (John Henry Mackay), de 1914. [/caption]

Hacia 1814-1815 se establece un nuevo orden en Europa. La situación en la "Confederación Germánica", una asociación de diversos Estados soberanos entre los que se encuentra Baviera que surge en sustitución de la antigua "Confederación del Rin", no es particularmente buena para el libre pensamiento: la prensa y la publicidad están sometidas a una fuerte censura, las universidades controladas y la actividad política disidente fue prácticamente imposible.


En 1819, contando a la sazón con 12 años, J. K. Schmidt regresa a Bayreuth, donde volverá a vivir de nuevo con unos familiares, para seguir durante siete años su interrumpida escolarización en la escuela local.


Poco conocemos de esta etapa de su vida, salvo el nombre de algunos de sus tutores locales: Pausch, Kieffer, Neubig, Kloeter, Held y Gabler, bajo las enseñanzas de los cuales se formaría su educación secundaria.


Terminados sus estudios secundarios, empieza a estudiar filología, filosofía y teología en la Universidad de Berlín, donde coincide con Hegel, Schleiermacher y Marheineke, en 1826, con 20 años, continuando sus estudios en las ciudades de Erlangen (1829) y Königsberg (1829).


En 1829 interrumpió sus estudios y viajó por Alemania, volviendo temporalmente a Kulm en 1830 para ocuparse de los problemas de salud mental de su madre, Sophia Eleonora.


En 1832 regresa (con su madre) macha a Berlín y termina sus estudios allí en 1834, teniendo para entonces la edad de 28 años. Se presenta entonces a los exámenes para acceder a la docencia profesional y entre 1834 y 1835, J. K. Schmidt trabaja en prácticas sin sueldo como personal docente en la "Königliche Realschule" de Berlín; para el acceso a tal puesto escribirá una pequeña tesis, "Ueber Schulgesetze" (Las normas de la escuela).


En enero de 1837, su madre fue confinada en el hospital de caridad Die Charité Hospital" de Berlín.


En 1837, el mismo año en que fallece su padrastro, se casa con Agnes Klara Kunigunde Butz (la hija ilegítima de la propietaria de la vivienda en la que por entonces reside en régimen de alquiler), quien morirá un año más tarde, el 29 de agosto, durante el parto del nonato hijo de ambos.


Comienza a trabajar en 1839 en un colegio berlinés para señoritas de familia acomodada, frecuentando simultáneamente lugares de animada actividad bohemia e intelectual como Café Stehely" y "Hippel's Weinstube. Ese mismo año fallece su madre, afectada en la última etapa de su vida por distintos trastornos mentales.




[caption id="" align="alignleft" width="300"]Ampliación de la imagen correspondiente a Stirner en la caricatura de Friedrich Engels de una de las reuniones del grupo "Die Freien". Ampliación de la imagen correspondiente a Stirner en la caricatura de Friedrich Engels de una de las reuniones del grupo "Die Freien".[/caption]

 Es por aquellas fechas cuando Johann. K. Schmidt se une a un grupo de jóvenes hegelianos conocido como "Die Freien" (Los libres), una tertulia filosófica y política donde trabó relación con Engels y Bruno Bauer, futuro pope de la "Crítica pura o Crítica Crítica" (expresión que hizo conocida Karl Marx).


En 1841 comienza a escribir pequeños textos de opinión para la publicación '"Die Eisenbahn" (El Ferrocarril)', entrando en contacto con el mundo editorial berlinés de la época y empezando a usar literariamente el pseudónimo de Max Stirner, que parece ser hace alusión a su amplia frente (en alemán, Stirn, frente).


Durante el día se dedica a la educación de jóvenes burguesas y por la noche se reúne con el círculo de jóvenes hegelianos. Existen unos versos burlones de Engels sobre la actitud del joven Stirner en aquellas veladas: "Mirad a Stirner, miradlo, el tranquilo enemigo de toda coacción. Por el momento bebe todavía su cerveza, pronto beberá sangre como si fuera agua". Cuando los otros lanzan su grito salvaje "abajo el rey", enseguida completa Stirner "abajo también la ley".


En 1842 aparece en Colonia "Rheinische Zeitung" (La Gaceta Renana), formada por Heinrich Bürgers, Hess, Marx, Bruno Bauer, Köppen y Stirner. Pero tiempo después este círculo se escinde en dos tendencias.


Los del grupo de Marx, Rouge y Hess, marcan distancia con respecto a Hegel y los segundos con los Bauer y la Liga de Los Libres: Mayen, Buhl, Köppen, Nauwerk y Stirner, que piensan en la revolución de las conciencias a través de una crítica negativa, de carácter ateo y carente de reglas.



Tuvo un segundo matrimonio con Marie Dähnhardt, con quien se casa en ese mismo año, pretendiendo una especie de imitación del matrimonio de la escritora George Sand, por sus costumbres liberales, coincidiendo con el momento en que empieza a escribir pequeños artículos y ensayos para varias publicaciones periódicas, aparte de las ya citadas Die Eisenbahn" (1841-1842) y "Rheinische Zeitung" (1842) durante el periodo en el que ésta era dirigida por Karl Marx, aparecerán textos de Stirner también en Leipziger Allgemeine Zeitung" (1842) o "Berliner Monatsschrift" (1843), así por ejemplo, Das unwahre Princip unserer Erziehung, oder Humanismus und Realismus" (El falso principio de nuestra educación, o Humanismo y Realismo), Kunst und Religion" (Arte y religión), todos ellos de 1842, o "Einiges Vorläufige vom Liebesstaat" (Algunos comentarios provisionales sobre el Estado basado en el amor), de 1843.


[caption id="" align="alignleft" width="300"]Una de las muchas firmas utilizadas por Max Stirner en sus manuscritos. Una de las muchas firmas utilizadas por Max Stirner en sus manuscritos[/caption]

A principios del mes de octubre de 1844, contando con treinta y ocho años y coincidiendo en el tiempo con su renuncia al trabajo como tutor en el colegio femenino, aparece su obra más importante y peor comprendida "Der Einzige und sein Eigentum" (El Único y su Propiedad)[1], una especie de diario pleno de lógica rigurosa y de claro estilo, en el cual desarrolla un resumen del movimiento de la izquierda hegeliana durante los años 1843 y 1844.


El 28 de octubre, el libro es censurado y secuestrado por el Estado, lo que aumenta el interés popular por el mismo. Poco después se retira la censura, permitiendo de nuevo su venta. La celebridad le duró poco. 


 Stirner escribe varios ensayos en respuesta a las críticas desarrolladas por distintos autores a su libro Der Einzige und sein Eigentum. Los primeros, agrupados bajo el nombre de Recensenten Stirners (Críticos de Stirner), una serie de réplicas a Ludwig Feuerbach, Szeliga y Hess, publicadas en Wigand's Vierteljahrschrift en 1845.


En 1846, tras cuatro años de matrimonio experimental, se separa de Marie Dähnhardt y continúa con las contestaciones a sus críticos, así «Die Philosophischen Reaktionaere» («Los reaccionarios filosóficos»), réplica a Kuno Fischer (1824-1907), en el quinto volumen de Epigonen de Wigand, en 1847, año en el que también traduce y publica en alemán algunos trabajos de economía, como Traité d'Economie Politique del francés Jean-Baptiste Say y The Wealth of Nations, del británico Adam Smith.


No participará en la Revolución alemana de 1848, pero posteriormente, en 1852, publica la primera parte de Geschichte der Reaktion (Historia de la reacción), obra en la que trata precisamente los recientes sucesos.


Intentó montar un negocio y fracasó, quedando reducido a la indigencia y en 1853 pasa pequeñas temporadas en la cárcel por deudas económicas (del 5 al 26 de marzo de 1853 y del 1 de enero al 4 de febrero de 1854). Muere en 1856 y el Registro Civil anota a propósito de su fallecimiento: "Ni madre, ni mujer, ni hijos".


El libro de Stirner, El único y su propiedad, publicado en 1844, argumentó que la única limitación en el individuo es su poder para obtener lo que él desea.1 Propone que las comúnmente aceptadas instituciones sociales, incluyendo la noción de Estado, la propiedad como un derecho, los derechos naturales, y en general la noción misma de la sociedad son cosificaciones de la mente.2 Stirner comienza afirmando que el centro de toda reflexión, y aun de toda realidad, es el hombre. Sin embargo, no se trata del hombre en general, ni del representante de una Humanidad abstracta, sino del individuo, de" mí mismo" en cuanto "yo" único. El "Único" es único no porque esté relacionado con nada, sino más bien porque él, y sólo él, es el fundamento de toda relación posible. Todo lo que me une a otros, o todo lo que tengo en común con otros, es sólo relativo respecto al carácter absoluto de "mi" unicidad. En suma, la unicidad no parece ser en Stirner ausencia de relación, sino que la relación es ausencia de unicidad.




[caption id="" align="alignleft" width="301"]Geschichte der Reaction, 1852. Geschichte der Reaction, 1852[/caption]

Stirner proclama que todas las religiones e ideologías se asientan en conceptos vacíos, que superpuestos a los intereses personales (egoístas) de los individuos, revelan su invalidez. Lo mismo es válido para las instituciones sociales que sustentan estos conceptos y que reclamen autoridad sobre el individuo, pretendiendo hacer del individuo un esclavo, servirse de este para su causa egoísta. Lo mismo es válido tanto para el "Dios" de los cristianos como la "Humanidad" o la "Libertad" de los ideólogos modernos, siempre se trata de un ideal. No son más que creencias, fantasmas, pensamientos abstractos destinados a perpetuar el estado de servidumbre y a estar por encima del individuo.


Como opuesto a esto Stirner llama a la conformación de una asociación voluntaria de personas (o como él la llama "unión de egoístas") que se opone a la concepción de los grupos y colectivos abstractos y no basados en el ego de los individuos, como son la sociedad, la nación, el Estado o la familia.



Impacto y prolongación de su obra.


La obra de Stirner pasa entonces años silenciosos. Hacia los años 70, el filósofo Friedrich Wilhelm Nietzsche lee su obra, que le influirá en algunas de sus posteriores etapas sin que, sin embargo, lo cite jamás como fuente, desarrollando la obra de Nietzsche, a pesar de la influencia reconocible, una postura distinta de la que toma Stirner.


Los comentarios que en este período provoca no son, por otra parte, particularmente positivos; así por ejemplo, Karl Robert Eduard von Hartmann comenta en su obra "Die Selbstzersetzung des Christentums und die Religion der Zukunft" de 1874, a propósito del egoísmo rebelde a toda regla y sobre el ensayo de Stirner:




Esta obra, más rica en ideas que las obras completas de este célebre filósofo, es, por la locura carnavalesca de sus resultados perfectamente lógicos, la prueba indirecta más brillante de la imposibilidad de fundar la ética sobre la base del individualismo y de la necesidad de buscar esta base en el monismo. Se ha fraguado contra este libro la conspiración del silencio hasta en los círculos más liberales, y todos se han cubierto el rostro con afectada indignación; pero el secreto terror que se echa de ver en este modo de obrar, prueba tan sólo que no se ha sabido encontrar el punto vulnerable del incómodo adversario, o que se ha retrocedido ante la necesidad de ceñir las solas armas con las cuales se puede herir al egoísmo en el corazón, el monismo y el pesimismo.



Primer redescubrimiento.


En 1882 aparece una segunda edición de la principal obra de Stirner, "Der Einzige und sein Eigentum" de la mano de Otto Wigand. Uno de sus primeros lectores de este período será el médico y escritor alemán Oskar Panizza, quien en 1895 escribe un ensayo bajo la influencia de la filosofía de Stirner, "Der Illusionismus und die Rettung der Persönlichkeit", dedicado de hecho “a la memoria de Stirner”. A partir de 1893 se publicarán varias ediciones de la obra de Stirner por parte de Reclams Universalbibliothek.


En 1896 empieza a publicarse en Alemania el periódico "Der Eigene", de la mano de Adolf Brand (1874-1945), que recogerá en sus primeros números el legado intelectual de Stirner, si bien a partir de 1898 pasará a dedicarse principalmente a la defensa de los derechos de los homosexuales.


La obra despierta de nuevo un breve interés, prueba de ello son, por ejemplo, las primeras traducciones, la primera al francés en 1899 por Robert L. Reclaire, seguida en 1900 de la segunda de Henri Lasvignes y en 1901 la primera al español, realizada por Dorado Montero (año en el que también aparece la tercera edición alemana de Wigand), a las que siguen las primeras traducciones al italiano de Ettore Zoccoli.




[caption id="" align="alignleft" width="300"]Caricatura de Max Stirner publicada por Félix Valloton en La revue blanche, 1900 Caricatura de Max Stirner publicada por Félix Valloton en La revue blanche, 1900[/caption]

 Tras la muerte del filósofo alemán Nietzsche en 1900 se plantea desde distintos autores la paternidad última de algunas de las ideas atribuidas al mismo. Un contemporáneo a los hechos, Hartmann, argumentará que Nietzsche habría conocido la obra de Stirner, pues en su "Segunda Consideración Intempestiva", "Vom Nutzen und Nachtheil der Historie für das Leben" (Sobre la utilidad y los perjuicios de la historia para la vida), 1874, había criticado exactamente aquellos pasajes de la obra de Hartmann en los que se rechazaba explícitamente la filosofía de Stirner. Hartmann resalta además el paralelismo de ciertos pensamientos y plantea entonces la pregunta de por qué Nietzsche, si bien conoció la obra de Stirner (las investigaciones de Franz Overbeck mostraron que en 1874 Nietzsche prestó a su alumno Baumgartner la obra de Stirner, sacada de la Biblioteca de Basilea, y posteriormente otros muchos testimonios incidirían en la misma dirección) y su influencia se proyecta reconocible en ciertos pasajes pese a la deformación nietzschiana, lo silenció sistemáticamente.


En 1902 muere la exesposa de Stirner, Marie Dähnhardt, quien tras la ruptura de la pareja se convierte al catolicismo y se instala en Londres. En 1903 se crea en Alemania la sociedad homosexual "Gemeinschaft der Eigenen", inspirada parcialmente en algunos principios ideológicos stirnerianos y en la que participan Adolf Brand y el escritor John Henry Mackay, entre otros.


Pedro González Blanco publica una segunda traducción al español en 1905, un año después aparece la primera traducción y edición en ruso, al inglés la hará Steven T. Byington, editada por Benjamin R. Tucker en 1907, el mismo año en que aparece la segunda edición en ruso, al italiano en 1909 y al sueco en 1910.


En un punto tan distante geográfica y socialmente de los principales focos de difusión de su obra como Rusia, aparece de nuevo la sombra de Stirner por la misma época y coincidiendo con la traducción y edición de su principal ensayo en ruso; concretamente de la mano del poeta y escritor Pável Dimítrievich Turchanínov (más conocido por su seudónimo, Lev Chorni), quien escribe en 1907 la obra "Nóvoe napravlénie v anarjizme: assotsiatsiónnyi anarjizm" (La nueva dirección anarquista: anarquismo asociacional), publicada ese mismo año modestamente en Moscú y reeditada en Nueva York en 1923. Jun Tsuji fue un anarquista japonés, epicúreo y dadaista, músico de Shakuhachi, actor y bohemio, el cual después de descubrir la filosofía de Stirner procedió a traducir El único y su propiedad al japonés.3


Stirner también influenció al activista y escritor anarquista japonés Sakae Osugi, quien recibió la influencia de Henri Bergson, Pedro Kropotkin y Georges Sorel.4 El historiador anarquista Angel Cappelletti reporta que en Argentina:




Entre los trabajadores llegados de Europa en las dos primeras décadas del siglo, había curiosamente varios individualistas stirnerianos influidos por la filosofía de Nietzsche, que veían al sindicalismo como un potencial enemigo de la ideología anarquista. Constituyeron... grupos de afinidad que en 1912 llegaban, según Max Nettlau, al número de veinte. En 1911 apareció, en Colón, el periódico El Único, que se autodefinía como ´Publicación individualista´"5



También en el cono sur americano Biófilo Panclasta, escritor, activista político y anarquista individualista colombiano, se consideró un individualista muy de la mano de la idea del superhombre de Nietzsche y fue seguidor de Stirner. Por su parte, el egoísmo también influenció a un sector anarquista comunista estadounidense, especialmente aquel relacionado a Emma Goldman y Max Baginski en su revista Mother Earth, quienes a su vez reconocieron sus influencias filosóficas en Stirner y políticas en Piotr Kropotkin.6 Bagisnki en un ensayo titulado "Stirner: The Ego and His Own" (1907) publicado en Mother Earth afirma que:




En forma total y desde el corazón los comunistas están de acuerdo con Stirner cuando coloca la palabra "tomar" en vez de la palabra "demandar" - esto lleva a la disolución de la propiedad, a la expropiación. El individualismo y el comunismo así van de la mano.7



Paralelamente surge en EE. UU. un grupo de escritores que se arremolinan en torno al periódico Liberty (1881-1908), como Benjamin R. Tucker, Dora Marsden o George Schumm, que desde planteamientos individualistas impregnados del liberalismo ambiental asumen posturas cercanas a la stirneriana, algunos de los cuales también escriben para los periódicos Egoism (1890-1897), The Freewoman (1913), The New Freewoman (1913) o The Egoist (1914). Cabe citar el ensayo de James L. Walker, "The Philosophy of the Egoism" (La filosofía del egoísmo), publicado en 1905, como un continuador potencial de la corriente stirneriana.


A este redescubrimiento de su obra colabora notablemente el poeta y escritor británico-escocés J. H. Mackay, quien entre 1889 y 1933 se esforzará en su divulgación y escribirá además su primera biografía, destacando de su producción quizá textos como "Die Anarchisten" (Los Anarquistas) de 1891, la edición de lujo de "Der Einzige und sein Eigentum" de 1911, "Max Stirner, Sein Leben und Sein Werk" (Max Stirner, su vida y su obra), de 1914 y Der Freiheitsucher" (El buscador de la libertad), de 1921.


El escritor alemán B. Traven editará entre 1917 y 1919 una revista dedicada a la difusión de la filosofía stirneriana, Der Zielgelbrenner. En ese país también apareció la publicación Der Einzige en 1919, prolongándose hasta 1925, la cual fue editada por los primos Anselm Ruest (pseud. de Ernst Samuel) y Mynona (pseud. de Salomo Friedlaender). El título de la publicación proviene del nombre en alemán del principal ensayo de Stirner. La publicación también estaba influenciada por Friedrich Nietzsche8 y estaba conectada a la expresión artística del expresionismo y la transición desde ésta hacia el dada9


En Nueva York el stirneriano exiliado italiano Enrico Arrigoni editó la publicación anarcoindividualista ecléctica Eresia en 1928 y posteriormente será un miembro a largo plazo del Libertarian Book Club en esa misma ciudad.10


El impacto de su obra se deja sentir durante estos años en los anarcoindividualistas franceses (Émile Armand, Albert Libertad, Georges Palante) y españoles (Federico Urales, Miguel Giménez Igualada).


Una de las últimas reediciones destacables de este período será la edición en español de "Der Einzige und sein Eigentum" de 1937 de Miguel Giménez Igualada.



Segundo redescubrimiento.


Tras la II Guerra Mundial se produce un lento y progresivo redescubrimiento de la figura y obra de Stirner. Más avanzados en el tiempo podemos citar a Sidney E. Parker, quien entre 1963 y 1993 edita y publica una serie de periódicos: "Minus One", "Egoist", y "Ego", recogiendo y ampliando las tesis stirnerianas. Influyó también en algunos de los autores de la Internacional Situacionista (1957-1972), y de manera más o menos determinante en muchos otros, como el escritor absurdista Albert Camus o el filósofo alemán-mexicano Horst Matthai Quelle.


También otros autores, como el estadounidense Saul Newman o los alemanes Bernd A. Laska y Sabine Scholz han colaborado en la recuperación del pensamiento de Stirner en los años finales del siglo XX y primeros del XXI, principalmente en el marco de iniciativas como el grupo Max-Stirner-Archiv Leipzig y otros.


Una fuerte relación existe entre la tendencia anarquista estadounidense conocida como anarquía postizquierda y los escritos de Stirner. Jason McQuinn dice que "cuando yo (y otros anarquistas anti-ideológicos critican la ideología, es siempre desde una perspectiva anarquista específicamente crítica basada en la filosofía escéptica anarco-individualista de Max Stirner.11 También Bob Black y Feral Faun/Wolfi Landstreicher se adhieren al anarquismo egoísta stirneriano. Bob Black ha sugerido humorísticamente la idea de un "stirnerismo marxista".12 Hakim Bey ha manifestado que "De la ´Unión de egoístas´ de Stirner procedemos al círculo de ´espíritus libres´ de Nietzsche y desde allí a las ´series pasionales´ de Charles Fourier doblandonos y redoblandonos a nosotros mismos inclusive mientras el Otro se multiplica a si mismo en el eros del grupo".11 Hakim Bey escribió además que "Como los Stirneristas Italianos (quienes nos han influenciado a través de nuestro amigo desaparecido Enrico Arrigoni) nosotros apoyamos a todas las corrientes anti-autoritarias, a pesar de sus aparentes contradicciones."13 Tanto el insurrecionalista estadounidense Wolfi Landstreicher como el italiano Alfredo Bonanno14 han sido influenciados por Stirner.



Obras, algunas traducciones y ensayos relacionados.


En vida de Max Stirner.



  • (1834)| Ueber Schulgesetze.

  • (1841)| Colaboraciones en "Die Eisenbahn".

  • (1842)| Colaboraciones en "Die Eisenbahn", "Leipziger Allgemeine Zeitung" y "Rheinische Zeitung".

  • (1842)| Das unwahre Princip unserer Erziehung, oder Humanismus und Realismus.

  • (1842)| Christentum und Antichristentum.

  • (1842)| Über die Verpflichtung der Staatsbürger zu irgendeinem Religionsbekenntnis.

  • (1842)| Kunst und Religion.

  • (1842)| Gegenwort.

  • (1842)| Über Bruno Bauers “Posaune des jüngsten Gerichts”.

  • (1843)| Colaboraciones en "Berliner Monatsschrift".

  • (1843)| Einiges Vorläufige vom Liebesstaat.

  • (1843)| “Die Mysterien von Paris” von Eugène Sue.

  • (1844)| Der Einzige und sein Eigenthum. (1ª edición de Otto Wigand)

  • (1845)| * [Szeliga - “Der Einzige und sein Eigentum” von Max Stirner (Ensayo).]

  • (1845)| * [Moses Hess - Die letzten Philosophen (Ensayo).]

  • (1845)| * [Ludwig Feuerbach - Über das “Wesen des Christentums” in Beziehung auf den “Einzigen und sein Eigentum” (Ensayo).]

  • (1845)| * [Bruno Bauer - Feuerbach und der Einzige (Charakteristik Ludwig Feuerbachs) (Ensayo).]

  • (1845)| Recensenten Stirners.

  • (1846)| * [Karl Marx y Friedrich Engels - Sankt Max (en Die deutsche Ideologie) (Ensayo) (publicado en 1888).]

  • (1846)| * [Kuno Fischer - Die modernen Sophisten (Ensayo).]

  • (1847)| Die Philosophischen Reaktionaere.

  • (1847)| Traducción del ensayo de Adam Smiths "The Wealt of Nations"

  • (1847)| Traducción del ensayo de Jean Baptiste Say "Traité d'Economie Politique"

  • (1848)| Colaboraciones en "Journal Des Österreichischen Lloyd".

  • (1852)| Geschichte der Reaktion.


Tras la muerte de Max Stirner en 1856.



  • (1882)| * Der Einzige und sein Eigentum. (2ª edición de Otto Wigand)

  • (1888)| * [Karl Marx y Friedrich Engels - Sankt Max (en Die deutsche Ideologie) (Ensayo) (escrito en 1846).]

  • (1893)| * Der Einzige und sein Eigentum (1ª edición de Reclams Universalbibliothek, 1893-1927)

  • (1899)| * L'Unique et sa propriété (traducción francesa de Robert L. Reclaire)

  • (1900)| * L'Unique et sa propriété (traducción francesa de H. Lasvignes)

  • (1901)| * Der Einzige und sein Eigentum. (3ª edición de Otto Wigand)

  • (1901)| * El único y su propiedad (traducción de Dorado Montero)

  • (1902)| * L'Unico e la sua proprietà (traducción al italiano de Ettore Zoccoli)

  • (1904)| * El único y su propiedad (2ª reedición española de Dorado Montero, editada por F. Sempere)

  • (1904)| * [Albert Lévy - Stirner et Nietzsche (Ensayo).]

  • (1904)| * [Victor Basch - L’individualisme anarchiste: Max Stirner (Ensayo).]'* (1905)| * El único y su propiedad (Traducción de Pedro González Blanco)

  • (1906)| * Единственный и его собственность (traducción y edición en ruso)

  • (1907)| * The Ego and His Own (traducción inglesa de Steven Byington y edición de Benjamin R. Tucker)

  • (1907)| * Единственный и его собственность (2a edición en ruso)

  • (1909)| * L'Unico e la sua proprietà (2ª reedición italiana de Ettore Zoccoli)

  • (1910)| * Den ende och hans egendom (traducción al sueco)

  • (1910)| * Единственный и его собственность (3a edición en ruso)

  • (1911)| * Der Einzige und sein Eigentum (edición de John Henry Mackay)

  • (1911)| * [Victor Roudine - Max Stirner, un refrattario (Ensayo).]

  • (1914)| * [John Henry Mackay - Max Stirner, Sein Leben und Sein Werk (ensayo).]

  • (1920)| * Le norme della scuola (traducción al italiano de Pier Giuseppe Milanesi)

  • (1921)| * L'Unico e la sua proprietà (3ª reedición italiana de Ettore Zoccoli)

  • (1923)| * Il Falso principio della nostra educazione (traducción al italiano de Angelo Treves)

  • (1932)| * [Francois Lugghesi - La philosophie de Stirner (Ensayo).]

  • (1937)| * El único y su propiedad (2ª reedición española de Pedro González Blanco, editada por Miguel Giménez Igualada)


Tras la II Guerra Mundial (1939-1945).



  • (1967)| * The false principle of our education (traducción al inglés de James J. Martin)

  • (1969)| * [Nicholas Lobkowicz - Karl Marx and Max Stirner (Ensayo).]

  • (1969)| * [Alessio De Amicis - Il pensiero giuridico e político di Max Stirner: Johann Kaspar Schmidt (Ensayo).]

  • (1970)| * El único y su propiedad (traducción española de Eduardo Subirats)

  • (1971)| * [E. Fleischmann - The role of the individual in pre-revolutionary society: Stirner, Marx, and Hegel(Ensayo).]

  • (1971)| * [R.W.K. Paterson - The Nihilistic Egoist: Max Stirner (Ensayo).]

  • (1972)| * Der Einzige und sein Eigentum (reedición de Reclams Universalbibliothek)

  • (1972)| * Le faux principe de notre éducation ( francesa de Pierre Gallissaire y André Sauge)

  • (1972)| * [P. B. De Matteis - Individuality and the Social Organism : The Controversy Between Max Stirner and Karl Marx (Ensayo).]

  • (1974)| * El falso principio de nuestra educación , o Humanismo y Realismo (traducción española de Eduardo Subirats)

  • (1974)| * De l’éducation : le faux principe de notre éducation (traducción francesa de Jean Barrué)

  • (1974)| * Les Lois de l’école (traducción francesa de Jean Barrué)

  • (1974)| * Le faux principe de notre éducation (traducción francesa de Henri Arvon)

  • (1974)| * L'anticritique (Rezensenten Stirners) (traducción francesa de Henri Arvon)

  • (1974)| * [John Carroll - Break-Out from the Crystal Palace. The Anarcho-Psychological Critique: Stirner, Nietzsche, Dostoevsky (Ensayo).]

  • (1974)| * [Alberto Signorini - L’antiumanesimo di Max Stirner (Ensayo).]

  • (1975)| * [Carlos Díaz - Por y contra Stirner (Ensayo).]' * (1976)| * [Frederick M. Gordon - The Debate Between Feuerbach and Stirner (Ensayo).]

  • (1976)| * [John P. Clark - Max Stirner's Egoism (Ensayo).]

  • (1978)| * [Cl. Chirat - Stirner et Marx (Ensayo).]

  • (1979)| * Algumas observações provisórias a respeito do Estado fundado no Amor (Traducción portuguesa de J. Bragança de Miranda)

  • (1979)| * Arte e religiao (Traducción portuguesa de J. Bragança de Miranda)

  • (1979)| * “Os Mistérios de Paris“ de Eugene Sue (traducción portuguesa de J. Bragança de Miranda)

  • (1981)| * [Larry Alan Schiereck - Max Stirner's Egoism and Nihilism (Ensayo).]

  • (1983)| * Art and Religion (traducción al inglés de Lawrence S. Stepelevich)

  • (1983)| * Arte e religione (traducción italiana, edición de G. Penzo)

  • (1983)| * Il falso principio della nostra educazione ol’umanesimo e realismo (traducción italiana, edición de G. Penzo)

  • (1985)| * L'únic i la seva propietat (traducción catalana de Gustau Muñoz)

  • (1986)| * [Sidney E. Parker - The Egoism of Max Stirner (Ensayo).]

  • (1986)| * Il falso principio della nostra educazione ol’umanesimo e realismo (traducción italiana de Andrea Felis)

  • (1987)| * Den Eneste Og Hans Ejendom (traducción danesa, editada por Helikon)

  • (1999)| * L'Unico e la sua proprietà (traducción italiana de C. Berto, editada por G. Penzo)

  • (1994)| * [Bernd A. Laska - Ein heimlicher Hit (Ensayo).]

  • (1995)| * The Ego and Its Own (traducción inglesa de David Leopold, edición de Cambridge University Press)

  • (1996)| * [Bernd A. Laska - Ein dauerhafter Dissident (Ensayo).]

  • (1997)| * [Andrew Koch - Max Stirner: The Last Hegelian or the First Poststructuralist (Ensayo).]

  • (1997)| * [Bernd A. Laska - Katechon und Anarch (Carl Schmitt/Ernst Jünger/Max Stirner) (Ensayo).]

  • (1999)| * L'Unico e la sua proprietà (2ª reedición italiana de Leonardo Amoroso)

  • (1999)| * [Marco Cossutta - Réflexions sur le droit et l’anarchisme. Une comparaison entre Stirner et Bakounine(Ensayo).]

  • (1999)| * [Arno Munster - Nietzsche et Stirner (Ensayo).]

  • (2001)| * [Saul Newman - War on the State: Stirner’s and Deleuze’s Anarchism (Ensayo).]

  • (2002)| * O μοναδικός και το δικό του (traducción al griego, edición de E. Apman)

  • (2003)| * [H. lbrahim Türkdogan - Das Einzige und das Nichts. Essays zu Max Stirner (Ensayo).]

  • (2004)| * El falso principio de nuestra educación , o Humanismo y Realismo (traducción española de Miguel López Manresa) Cuadernos Pau de Damasc - Barcelona

  • (2004)| * El único y su propiedad (traducción de José Rafael Hernández Arias)

  • (2004)| * O único e a sua propiedade (traducción portuguesa de João Barrento)

  • (2004)| * [Roger Maudhuy - Miss Rimbaud: Une enquête de Max Stirner (Ensayo).]

  • (2005)| * [Donald A. Nielsen - Horrible Workers: Max Stirner, Arthur Rimbaud, Robert Johnson, And the Charles Manson Circle (Ensayo).]

  • (2006)| * [John Henry Mackay - Max Stirner, His Life and His Work (Trad: Hubert Kennedy) (Ensayo).]

  • (2008)| * El único y su propiedad (traducción: Pedro González Blanco -Juan Pablos Editor S.A., México D.F., 1976- Revisión y actualización del alemán: Martín Aldao. Colección Utopía Libertaria) *[2]

  • (2013)| * Escritos menores. Pepitas de Calabaza, Logroño, 2013. Traducción, prólogo, selección y notas de Luis Andrés Bredlow ISBN 978-84-940296-9-1


En este libro se incluyen los siguientes textos:


-El falso principio de nuestra educación, o Humanismo y Realismo


-Sobre la obligación de los ciudadanos de pertenecer a alguna confesión religiosa


-Arte y religión


-La libertad de oír


-Los recensores de Stirner


-El mandato revocable


-Imperio y Estado


-Deficiencia del sistema industrial


-El bazar



Referencias.



  1. The Encyclopedia Americana: A Library of Universal Knowledge. Encyclopedia Corporation. p. 176

  2. Heider, Ulrike. Anarchism: Left, Right and Green, San Francisco: City Lights Books, 1994, pp. 95-96

  3. 1982. Tsuji, Jun ed. Nobuaki Tamagawa. Tsuji Jun Zenshū, v. 9. Tokyo: Gogatsushobo. 220-221.

  4. Thomas A. Stanley. Osugi Sakae, Anarchist in Taisho Japan: The Creativity of the Ego. Harvard University Asia Center. June 1, 1982. pgs. 59-63)

  5. El Anarquismo en América Latina por Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti. pg. CLVII

  6. Goldman, Emma. Anarchism and Other Essays. p. 50.

  7. "Fully as heartily the Communists concur with Stirner when he puts the word take in place of demand — that leads to the dissolution of property, to expropriation. Individualism and Communism go hand in hand."Max Baginski. "Stirner: The Ego and His Own"

  8. Constantin Parvulescu. "Der Einzige" and the making of the radical Left in the early post-World War I Germany. University of Minnesota. 2006

  9. "...the dadaist objections to Hiller´s activism werethemselves present in expressionism as demonstrated by the seminal roles played by the philosophies of Otto Gross and Salomo Friedlaender". Seth Taylor. Left-wing Nietzscheans: the politics of German expressionism, 1910-1920. Walter De Gruyter Inc. 1990

  10. Paul Avrich. Anarchist Voices: An Oral History of Anarchism in America

  11. a b Immediatism by Hakim Bey

  12. "Theses on Groucho Marxism" by Bob Black

  13. The Mackay Society, of which Mark & I are active members, is devoted to the anarchism of Max Stirner, Benj. Tucker & John Henry Mackay...The Mackay Society, incidentally, represents a little-known current of individualist thought which never cut its ties with revolutionary labor. Dyer Lum, Ezra & Angela Haywood represent this school of thought; Jo Labadie, who wrote for Tucker’s Liberty, made himself a link between the american “plumb-line” anarchists, the “philosophical” individualists, & the syndicalist or communist branch of the movement; his influence reached the Mackay Society through his son, Laurance. Like the Italian Stirnerites (who influenced us through our late friend E. Arrigoni) we support all anti-authoritarian currents, despite their apparent contradictions.

  14. Bonanno ha publicado sobre Stirner los ensayos Max Stirner y "Max Stirner und der Anarchismus".BONANNO, Alfredo Maria


Véase también.



Enlaces externos.



Documentos varios sobre Max Stirner.



Sitios web y servidores dedicados a Max Stirner.



 

Max Stirner y su anarquismo individualista


StirnerJohann Kaspar Schmidt (Bayreuth, 25 de octubre de 1806 - 26 de junio de 1856), más conocido como Max Stirner fue un educador y filósofo alemán cuyas posturas profundizan en el egoísmo o solipsismo moral. El único y su propiedad es su obra más importante.


Johann Caspar Schmidt, cuyo pseudónimo, Max Stirner, hace alusión a su amplia frente, nació en 1806 en la ciudad alemana de Bayreuth. Estudió filología, filosofía y teología en Königsberg, Erlangen y Berlín sin una meta determinada. Sus estudios fueron irregulares y con numerosas interrupciones.


En 1837 Stirner se unió al club de jóvenes hegelianos conocido como «Los libres», que se reunía en Berlín, una tertulia filosófica y política donde trabó relación con Engels y Bruno Bauer. Aparte de esta asociación, Stirner llevó una vida retirada y silenciosa, sin apenas amigos ni relaciones sociales.


Cursa estudios de filosofía y filología clásica, frecuenta las universidades de Erlangen, Königsber Berlín.


Sobrevive como publicista y traductor, hacia 1837, frecuenta el grupo de la izquierda hegeliana, que se organizaban en un Doktor-club (club de doctores), del que deriva un coto llamado Freien (libres), integrado por Marx, Köppen, los tres hermanos Bauer, etc., el circulo se reúne en una taberna de Weinstube, donde se censura la ideología burguesa.


Stirner se sumerge en este ambiente durante cuatro años. En 1842 aparece en Colonia, la Gaceta Renana, formada por Heinrich Bürgers, Hess, Karl Marx, Bruno Bauer, Köppen y Stirner. Pero tiempo después este círculo se escinde en dos tendencias. Los del grupo de Marx, Rouge y Hess, marcan distancia con respecto a Hegel y los segundos con los Bauer y la liga de los libres: Mayen, Buhl, Köppen, Nauwerk y Stirner, que piensan en la revolución de las conciencias a través de una crítica negativa, de carácter ateo y carente de reglas.


La represión sigue al grupo y Stirner se separa de este, y deja su trabajo en el pensionado privado femenino en el que laboro por 5 años.


En 1844 publicó su obra más conocida, El único y su propiedad (que escandaliza y arma revuelo entre la intelectualidad), y en 1852 la primera parte de Historia de la reacción, obra que quedaría incompleta a su muerte, en 1856. Hess y Feuerbach, escriben reseñas de su libro El único y su propiedad, Karl Marx y Engels en La ideología alemana le dedican mayor atención, que a cualquier otro autor. Su libro es prohibido y al levantarse la prohibición, la obra incita la curiosidad del público, quedando agotada la primera edición, pero al reimprimirse la popularidad ya es escasa y su obra no le otorga la gloria en la que el había soñado.


En 1848 no es participe de la revolución y entre 1853 y 1854 es encarcelado por deudas impagadas y al salir de prisión cambia continuamente de domicilio a fin de zafarse de sus acreedores, y el 25 de junio de 1856 muere a consecuencia de una picadura de un insecto volador.



Pensamiento


Su pensamiento fue considerado como la forma más rigurosa y extrema del inmoralismo y del anarquismo. Su obra más importante es El único y su propiedad. Stirner sienta las bases del anarquismo individualista y es precursora del pensamiento nietzscheano:




"¿Qué causa es la que voy a defender? Ante todo, mi causa es la buena causa, luego la causa de Dios, de la Verdad, de la Libertad, de la Humanidad, de la Justicia; después, la de mi Príncipe, la de mi Pueblo, la de mi Patria; finalmente, será la del Espíritu, y otras mil causas ... ¡Pero la causa que yo defiendo no es mi causa! ¡Abomino del egoísta que no piensa más que en sí!" (El único y su propiedad)


Para Stirner el individuo debe ser el único ser supremo, liberado del yugo de Dios y de su reflejo en los humanismos. Este individuo autoliberado es el Egoísta, el Único ­que más tarde daría lugar al Superhombre nietzscheano­, y sólo asumiendo sin hipocresías ese egoísmo esencial, el hombre puede llegar a ser feliz.


Stirner distingue entre el concepto de sociedad, asociación forzosa y represiva de seres alienados controlada por sistemas autoritarios como el Estado, y el de libre asociación de individuos soberanos con fines mutuamente egoístas. «Nada prevalece sobre mí», sentencia sin concesiones. Esta obra, que no ha perdido un ápice de actualidad, según Habermas el producto de la rigurosidad de un monomaníaco, ha ejercido una profunda influencia en varias corrientes de pensamiento, que abarcan desde el anarquismo hasta el liberalismo capitalista.


Ya sin dinero ni trabajo su esposa le abandona, y hundido en la miseria malvive de la pluma y algunas traducciones, que son su principal fuente de ingresos. Las dos coordenadas que sitúan a Stirner son el anarquismo individualista y la crisis de la filosofía idealista alemana. Como libertario, se halla entre los primeros anarquistas individualistas de la época moderna occidental europea, en cuya corriente, quienes también son parte de ella son los ingleses Godwin y Shelly y con un enfoque menos individualista se encuentra Proudhon.


 

MAX STIRNER: EL UNICO Y SU PROPIEDAD. Akizur


https://youtu.be/BcYWPv0ZFcM


Max Stirner MI AUTODISFRUTE. Akizur


https://youtu.be/1cPPTXuSke0


MAX STIRNER, POETA NIHILISTA. Akizur


https://youtu.be/_ZvNBcEtcdU